-->

Skinpress Rss

jueves, 16 de octubre de 2014

Educación sexual

2

Hace tanto tiempo que no publico nada en el blog que no sabía ni cómo entrar! :D

Vuelvo con un tema necesario, en el que nos tenemos que poner las pilas los padres y educadores: La educación sexual, o educación afectiva.

El viernes estuve en una charla que se organizó en el colegio, a cargo de Lupe García, de Sexducación (la página estará en breve funcionando, pero de momento podéis seguirla en Facebook).

Nos contó muchas cosas, que podían parecer muy generales, pero de las que tienen miga. Por un lado, organizar una charla para niños de entre 3 y 12 años amplía tanto el abanico, que mejor transmitir ideas básicas. La principal, que esto es un trabajo de fondo. La sexualidad comienza al nacer, no en la adolescencia. Y la sexualidad tiene mucho que ver con cómo conocemos nuestro cuerpo, cómo lo aceptamos (y esto tiene que ver con el respeto a uno mismo y a los demás) y cómo lo satisfacemos.

Una de las ideas básicas es también la de no mirar con ojos de adulto lo que hacen los niños.

Nos recomendó algunas lecturas. Unas para padres y educadores, otras para los niños. Que tengan su propia biblioteca sobre sexualidad, nos decía. Tomo nota.

Vengo a compartir algunos de los recursos que nos dio, que estarán disponibles en su página web, junto a un consultorio on-line.

El cuento Ni un besito a la fuerza, del que he encontrado este vídeo. La verdad es que está muy clarito.



Ni una caricia a la fuerza, también de Maite Canal Editora.

La regla de Kiko, en la que a partir de su página web podemos acceder a multitud de recursos, como este cuento,  para prevenir el abuso sexual.

De cara a educadores, Créeme Páralo, una guía para trabajar el abuso, que dispone de material didáctico adicional, como vídeos para trabajar en clase con los más mayorcitos y entrar en el tema de lleno.

Volviendo al inicio, a la base, que comentábamos, una guía para la educación sexual en la primera infancia, destinada a educación infantil, que nos puede ser de mucha utilidad.

Y de cara a primaria Guía para la educación sexual de niñas y niños de 6 a 12 años.

Y en otro orden de cosas: El libro de la regla 

Muchas gracias a Lupe, por su generosidad. Esperamos poder seguir su página web muy pronto. 

jueves, 27 de marzo de 2014

A la caza del cole

4



En breve se abre el periodo de preinscripción en colegios públicos y concertados y como acada año, muchos padres y madres se ven en la difícil tesitura de elegir, en función de criterios muy personales, cuál es el colegio donde les gustaría que sus hijos recibieran la educación formal.

Es un tema candente cada año, pero éste, en el que por fin me siento a gusto con el colegio donde están mis hijos, me está haciendo reflexionar. En el debate, muchas personas opinan que lo mejor es un centro cercano a casa, que cualquiera es bueno, que el colegio no es determinante de cómo será nuestro hijo, porque lo fundamental será la educación que le demos en casa. Y no seré yo quien esté en contra de esa opinión, todo lo contrario, la búsqueda de un colegio que nos parezca coherente con nuestra forma de ver la educación no lleva asociada una cesión de funciones educativas. Pero como loca buscacoles, he estado revisando mis andanzas estos días.

Se remontan al año 2008, cuando mi hija iba a entrar en infantil. Tengo casi un diario de mamá buscacole en un foro en el que participaba. Sí, fue un tema que me preocupó y recogí por escrito los colegios que visité, qué pregunté, los periodos de espera, lo retorcido que es el sistema... cómo dio todo igual, porque la enviaron a un cole que ni habíamos visitado ni puesto en la preinscripción. Tras unos años comenzamos otra vez, no ya la búsqueda, sino la admisión en los centros que nos gustaban. Ha sido este curso cuando hemos conseguido que entraran en el colegio que consideramos adecuado en función de nuestras prioridades, revisadas.

Como digo, las prioridades varían de unos a otros. Buscábamos un colegio que trabajara por proyectos, con una metodología centrada en el alumnado y público. Pero primamos el que estuviese cerca de casa, para formar una red de amigos y una vida fuera del colegio. Con los años, ese criterio de cercanía se nos desmoronó. En primer lugar, como digo, nos asignaron un colegio que ni habíamos considerado. Que ni fú ni fa, un cole normal, con fichas, muchos deberes, todos sentados de cara a la pizarra y mirando a la profe, que explota al límite metodologías transmisión-repetición... ¿Era fundamental cambiarlos de cole? ¿Este colegio les iba a perjudicar? Pues la respuesta es no a las dos cuestiones. No hubiese pasado nada si hubiesen continuado allí. Igual este año estaríamos peleándonos por las 3 horas de deberes que tienen al llegar a 3º de primaria, pero bueno, esas cosas curten y dan tablas.

Pero me alegro de que sea un tema que me haya preocupado, porque hoy están descubriendo que otra escuela es posible, que son capaces de construir y aportar conocimientos en grupo y para el grupo. Que la maestra les guía en su aprendizaje de forma magistral sin dar demasiadas clases magistrales, que tira de sus conocimientos previos y sus intereses. Que se puede ir al colegio con una gran motivación por aprender cada día, participando en ese aprendizaje. Que cada día ocurren cosas, que cada día es una aventura emocionante. Que disfrutan y aprenden. Que aprenden y disfrutan.

Hoy siento que se nos tacha de exagerados a los padres que buscamos y buscamos. Esto ocurre cuando buscas un parto respetado "¿Pero qué más dará dónde nazca y cómo nazca?", "Qué exagerada y tiquismiquis", "No es algo fundamental que vaya a ser determinante en su vida"... Pues con la elección del colegio es similar, o la siento similar en ciertos entornos, en ciertas miradas. Y bueno, realmente no sé si para mi hija habrá sido determinante las perrerías que le hicieron durante el parto, pero desde luego, hubiese preferido que mis dos hijos tuviesen partos respetados, como fue el caso del segundo. Y en el caso de los colegios, no sé si seguir en su antiguo colegio hubiese traido consecuencias negativas, pero desde luego, mucho mejor ahora, cuando sentimos que todo tiene coherencia. Que están en un cole del s XXI.

Todo este texto y lo que quería era compartir una lista que he encontrado en aquel diario de una madre buscacole del 2008. Muchas preocupaciones iban dirigidas a ese primer año de escolarización, en infantil. Y es cierto que hay que mirar más allá, ver cómo aprenderán en primaria, pero bueno, por si a alguien le sirve, esta era mi lista en el año 2008. 



Metodología:
- Cómo articulan en el día a día los principios educativos.
- Metodología de trabajo: fichas, proyectos, rincones...
- Número de alumnos por aula:
- Profes de apoyo
- Deberes en primaria?
- Inclusión-integración
- Importancia de las notas, del desarrollo personal...
- Jornada.

Comunicación:
- Con los profes: tutorías, hay agenda comunicativa de cómo ha ido el día...
- Con el servicio de comedor
- Sobre la evolución académica y emocional.

Disciplina:
- Problemas frecuentes y soluciones
- Castigos en infantil?

Periodo de adaptación:
- Existe
- Cuánto dura
- En qué consiste
- Y si un niño necesita más tiempo
- Flexibilidad, individualización

Padres:
- AMPA, ¿es activa?...

Patio:

- Con quién salen, a qué horas, quién controla entradas y salidas
- Y si llueve?

Comedor – siesta:

- Les obligan a comer?
- Duermen siesta los de 3 años?

Situaciones:
- Ante un niño tímido, o rebelde o con dificultades de estudio... cómo actúan?
- Control de esfínteres

viernes, 14 de marzo de 2014

Un blog entre Cien Mil

0



Aunque hace siglos que tengo el blog parado, quiero sumarme este martes 18 de marzo a #blogentrecienmil, y quiero invitarte a que tú también te sumes.

¿Y qué es #blogentrecienmil? Te lo contamos aquí:


Gracias

viernes, 18 de octubre de 2013

Cuentos

2

Hace poco he estado coordinando un curso sobre Atención a la diversidad funcional en el ocio y tiempo libre. Han sido además dos ediciones de la misma acción formativa en un sólo mes, por lo que he  salido con el dobre de aportaciones y recursos. Algunos en forma de cuento, documentales... Me hubiese gustado hacer una entrada pausada, contextualizando cada recurso, pero bueno, ahí van, a capón.

El cazo de Lorenzo:




Por cuatro esquinitas de nada:

El viaje de María:


En plan documental, éste de Juan José Millás sobre la sordoceguera. Lo recomiendo especialmente:

Fueron muchos los recursos compartidos, pero lo dejo aquí :) Para acabar, una canción: Monedita de mamá.


miércoles, 11 de septiembre de 2013

La vuelta al cole

6


Las personas que han seguido mis blogs saben que desde hace tiempo estamos intentando hacer un cambio de colegio. Pues bien, amiguitos y amiguitas, por fin lo hemos conseguido!!! Supone un cambio de vida, en realidad. Supone mudarnos a una zona a la que teníamos echado el ojo, pero iba pasando el tiempo y aquí seguíamos. 


Cuando comenzó el curso pasado, teníamos tomada la decisión de no intentarlo más. Así que comencé a implicarme de verdad en el colegio en el que estaban mis niños. Participé más activamente en la APA, principalmente en la biblioteca y el blog de la biblioteca. También representé a la APA en el Consejo Escolar. Y no sé cuántas cosas más. Mi valoración fue muy positiva. Agotadora, pero positiva. Es agotador por un lado la poca gente que se implica, cuando unos padres implicados pueden marcar la diferencia en un colegio. En el ex cole de mis hijos, realmente son muy pocas, pero hacen una labor estupenda, manteniendo además, buenas relaciones con la Dirección (siempre hay diferencias, pero me gusta cómo llevan el tema para buscar el bien de los niños). Por otro lado, mantener esas relaciones en buen estado es también agotador. En el Consejo comencé a quemarme un poquito ante actitudes de "habla chucho que no te escucho", que había que superar, para poder tener otros momentos de comunión con el colegio, y llevar así a cabo diferentes acciones de forma colaborativa. Las relaciones humanas chupan la energía. 

En el colegio, el curso pasado tiramos hacia adelante un montón de iniciativas muy positivas. Como digo, se echó en falta la participación de más padres y por otro no siempre las relaciones eran fluidas con la Dirección, pero el balance fue muy positivo. Creo que se nota en el colegio, y mucho, estas acciones que lleva a cabo la APA.

Pero llegó mayo y se abrió el periodo de preinscripción. En el colegio que nos gustaba había 3 plazas para el curso de mi hija y nos lanzamos de nuevo, a pesar de la decisión de dejar ya el tema. La admitieron y encima el peque estaba segundo en lista de espera. Tras el periodo de matriculación, el peque pasó a ser el primero en la lista de espera. Nervios, intriga, dolor de barriga. Ha tenido que pasar todo el verano y el viernes, a las dos de la tarde, supimos que este lunes podían empezar los dos en el mismo colegio. 

El centro nos encanta. Ahora mismo, por supuestísismo, lo tengo idealizado. Ningún centro es ideal, es imposible, pero creo que compensará con creces es esfuerzo que nos toca hacer hasta que nos mudemos. La acogida ha sido genial y los niños salen maravillados, con pequeños detalles tipo "mamá, que resulta que no tengo que hacer fila. Nos avisan de la hora y volvemos a clase tras el patio", "que resulta que la entrada no es a mogollón, que vamos entrando y nos ponemos a leer hasta que estamos todos", "que si tengo sed no me tengo que aguantar, me levanto y me sirvo un vaso de agua en la misma clase". De momento mi hija está casi tan fascinada como yo (aunque echa de menos a sus antiguos compañeros, por supuesto). Volver a tener asamblea, tras perderla al pasar al primaria, ha supuesto un descubrimiento. De repente, sabe que puede opinar y formar parte de las decisiones de lo que va a pasar en clase. Está muy ilusionada con el proceso de decisión del nombre de la clase, y expectante ante el primer proyecto que surja. El año pasado no hizo ni una sola excursión escolar; mañana ya va a la primera (aunque es sorpresa, no se lo contéis), a tomar contacto con la naturaleza. En fin, es un centro público, que trabaja por proyectos, donde he visto a unos profes muy abiertos, implicados e ilusionados. De momento estoy un poco perdida, pero espero conocerlo todo pronto y poder colaborar (aquí, la frustración de ser pocos padres ayudando no la voy a tener, me parece).

En los próximos meses vamos a ir de cabeza, así que no creo que tenga mucho tiempo para blogs. Pero como algunas personas han seguido mi culebrón desde tiempos inmemoriales, quería compartir la alegría que sentimos ahora mismo.

miércoles, 7 de agosto de 2013

¿Qué pasa cuando los niños crecen?

8

_DSC1297
Imagen mía tomada en una tienda Vintage en el Barrio de las letras de Madrid.


Hace unos días, leía esta estupenda entrada de Armando Bastida en Bebés y más: Cuando a lo de criar con apego le llega la fecha de caducidad. Hacía tiempo que me rondaba una entrada sobre el tema porque es verdad que a partir de cierta edad nos parece ya que "todo vale", y justo es cuando empieza la etapa de educar. Su entrada es muy completa y profunda. No voy a poder hablar de todos los temas que él aborda, así que a ver si me centro ;)

Para educar, hace falta Ser. 


Creo que para Educar hace falta Ser. Parece que la frase es de Quino y el otro día vi una imagen muy chula que quería que ilustrase esta entrada, pero me estoy volviendo loca y no la encuentro (edito, que la he encontrado!). Durante el embarazo y la crianza tenemos una etapa perfecta para crecer, por nosotras, porque la vida es un crecimiento constante. Pero están ellos también. Tratamos de no repetir ciertos patrones, tenemos un ideal de cómo nos gustaría ser como madres. Luego llega la realidad y nos va dando en las narices. Hoy Cecilia Jan ha publicado una entrada muy interesante en su blog de Mamas and de papas, que creo que explica muy claramente esto. Tenemos una referencia de cómo queremos educar a nuestros hijos (con paciencia, que es la madre de la ciencia) pero nos vemos convertidas en la niña del exorcista ante comportamientos normales de los niños. 

Encontramos nuestros límites con el primer hijo, con el segundo o con el tercero y nos vemos repitiendo escenas vividas que juramos no mostrar ante nuestros hijos. Frases, comportamientos, miradas que surgen como un resorte en cuanto estamos bajos de guardia. El autocontrol parece haberse esfumado. Y aparte de aceptar que somos humanos con nuestra limitaciones, veo que hay dos caminos: Seguir trabajando esos aspectos personales que no vemos positivo enseñar a nuestros hijos (porque para empezar no son educativos ni les hace ningún bien)  o bien tirar la toalla y ponerle esa fecha de caducidad a la crianza con apego (o como quiera llamarse, soy poco amiga de las etiquetas). Es decir, legitimar nuestras salidas de tono como algo normal, negar la importancia que tienen y que vayan sentado la base de nuestra relación. Básicamente, cuando dejamos que la realidad nos borre el tener un ideal. Como ideal, sabemos que nadie es perfecto, que nunca será del todo alcanzable. Pero si se elimina esa parte de ideal, entramos en círculos viciosos que nos van a frustrar aún más, porque siempre tendremos una vocecilla diciendo "tú prometiste no repetir esto a nadie".

Del artículo de Armando, me gusta lo que dice de haber hecho las cosas de cierta forma por una misma, más que por los niños, en unos casos por postureo, en otros por unas carencias personales grandes. Todos estos blogs que hemos abierto las madres, ese cierto exhibicionismo, ¿no estará reafirmando esta idea? A veces me lo he planteado, pero me he dejado llevar porque al final también tenía la motivación real e interna de poder compartir recursos y estaba la parte "tribu" dentro de estas maternidades tan solitarias que vivimos.

No podemos dar más de lo que somos.

Hay que aceptar este límite también. Podemos trabajar en crecer y cada día ser mejores personas, por nosotros y por ellos, pero es verdad que hay cosas difíciles de cambiar en nosotras mismas (nadie es perfecto). Creo que la clave es ser consciente de ello, que no quiere decir que justifiquemos lo que hacemos. Hay que intentar dar lo mejor de una misma, sabiendo que a veces una misma no tiene un buen momento, y ese "lo mejor" va a ir más que entrecomillado. Pero esto de educar a niños es una tarea a muy largo plazo. No dura ni un año, ni dos, ni tres. Pasaremos por momentos de "burn-out" y por momentos de enamoramiento total del rol de madre.

De hecho, creo que la parte fácil es la de los cuidados cuando son bebés: el continuum, el pecho... todas estas cosas. A medida que crecen, que dejan de tener cara de bebés, muchas veces esperamos de ellos más de lo que pueden dar. Y ahí empieza el reto, el de entender que son niños, que nos van a seguir necesitando durante muchos años mientras nosotras queremos empezar a ejercer también otros roles más allá del de madre, por ejemplo... y eso a veces asfixia un poco. Pero venía en el pack, hay que seguir siendo madre para siempre. Si teníamos una idea de cómo ejercer nuestra maternidad, aceptemos la realidad (la cruda realidad) pero no dejemos de intentar cuidarles como se merecen.

Concluyendo:

- Vale la pena seguir teniendo el sentido común activado.
- Busca dentro de ti. ¿Qué quieres? ¿Qué situaciones son las más complicadas de llevar? ¿Cómo podrían funcionar mejor para todos?
- No te exijas más de lo que puedes dar en cada momento. Es decir, relativiza un poco, que tampoco eres superwoman (ni falta que hace).
- No hay que buscar la perfección, pero tampoco hace falta que tires la toalla y actúes de forma contraria a como piensas que debería hacerse.
- Únete a retos como el planteado por Cecilia Jan en Harto de gritar a tus hijos? . Puede ser divertido. A través de los hashtags #rinonaranja y #yanogrito

Una canción final:

Serrat, cómo no.
Esos locos bajitos:


A menudo los hijos se nos parecen,
y así nos dan la primera satisfacción;
ésos que se menean con nuestros gestos,
echando mano a cuanto hay a su alrededor.

Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de par en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres
y a los que, por su bien, (dicen) que hay que domesticar.

Niño,
deja ya de joder con la pelota.
Niño,
que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.

Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma,
con nuestros rencores y nuestro porvenir.
Por eso nos parece que son de goma
y que les bastan nuestros cuentos
para dormir.

Nos empeñamos en dirigir sus vidas
sin saber el oficio y sin vocación.
Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones
con la leche templada
y en cada canción.

Nada ni nadie puede impedir que sufran,
que las agujas avancen en el reloj,
que decidan por ellos, que se equivoquen,
que crezcan y que un día
nos digan adiós.
Fuente: Quedeletras.com

sábado, 3 de agosto de 2013

Lactancia

2



Esta semana se celebra la semana mundial de la lactancia materna, promoviéndose un carnaval de blogs desde http://www.maternidadcontinuum.com. A ver si inserto bien el código para que aparezca la entrada en el listado que ya lleva más de 100 entradas!!

Mi doble experiencia ha sido muy sencilla y facilona, así que carece de interés. Tengo dos hijos y para mí la lactancia ha sido lo normal tras el nacimiento y salvo obstrucciones los primeros días (solventados a base de masajes, paños calientes y extracciones) no he tenido ninguna dificultad. Hace ya un año que acabó la lactancia de mi hijo menor. En los dos casos, el destete fue como una llama que se va apagando, llegando un día en el que te das cuenta de que tus hijos hace tiempo que no te piden teta, que no maman. Así que recupero la entrada que hice hace un par de años,  que me ha hecho sonreir de nuevo al recordar las frases de mi peque cuando contaba con dos años y medio más o menos:

Me gustaría dar el punto de vista de uno de mis hijos, Teo. Porque claro, cuando uno da el pecho a un ser que ya emite frases, obtiene su punto de vista particular. Según el día, te comenta que de las tetas está saliendo batido de fresa, o leche calentita, o leche fresquita. Opina además que las tetas de su papi están mal, porque no tienen ni leche ni batido.

Un día, como mago que es, se sentó en mi barriga y con un pie me tapó un pecho y comenzó a vociferar "abacadaba, pata de caba... que aparezca la teta de la mami... tachán!!!" quitó el pie y tachán! apareció mi teta. Toda una proeza.

Muchos días me pregunta si su amigo H, o su amigo G. toman el pecho de sus mamás. Y ahí sí me siento algo outsider, fuera de sitio, porque en mi entorno diario creo que casi se consideraría una aberración o algo así el que con su edad siga tomando el pecho. Y ahí veo genial que se celebren esta semanas de la lactancia, como apoyo a algo que es natural y normal y que en algún momento se convirtió en algo extraño. Se ha trabajado mucho en el fomento de la lactancia y ya en los anuncios se oye hablar de "hasta los seis meses", pero resulta que la lactancia puede dar mucho más de sí. Que hasta los seis meses es en exclusiva y a partir de ahí se complementa con otros alimentos hasta que progresivamente los otros alimentos son lo mayoritario y el pecho es complementario, pero no menos importante.  ¿Hasta cuándo? pues en nuestro caso, hasta que uno de los dos diga basta. 

----------------------------------------------

Y ahora que ya es una etapa finalizada, me doy cuenta de las pocas fotos que tengo de esos momentos, qué pena. Madres amamantadoras,¡haceros fotos, pedid que os las hagan durante toda la lactancia!!! He rescatado algunas y veo que todas son de bebés... Más allá de los seis meses no tengo nada, aunque siguieron mamando.