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martes, 29 de julio de 2008

Celos del hermano menor

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Buscando otro texto me he encontrado éste en www.criaryamar.com, que llevo a la sección de hermanos, para no perderlo, por si las moscas se me olvidan estas cosas que parecen de bastante sentido común.
La imagen es de Marta Chicote

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Nuestro hijo mayor se está mostrando extremadamente celoso hacia el nuevo bebé. Obviamente está molesto con nosotros por interrumpir su predecible rutina con un nuevo ser que compite con él por nuestra atención. ¿Cómo podemos suavizar esta situación?

Piensa un poco

Antes de que el bebé entrara en tu familia, a tu hijo mayor se le había dicho muchas veces que tendría un maravilloso hermano menor con el cual podría jugar y cuán divertido sería. Cuando nace el bebé tu hijo mayor piensa “¿Me estarán tomando el pelo? ¿Esta cosa de cara roja que consume todo el tiempo y atención de papá y mamá supuestamente es lo que supuestamente tendría que ser DIVERTIDO? Entonces él juega con el bebé de la única manera que sabe: juega a tirar cosas y tú le gritas por tirarle cosas al bebé. Juega a esconderse y aparecer y tú le gritas por quitarle la manta al bebé. Él abraza al bebé y tú lo reprendes pidiéndole que sea más cuidadoso. ¿Tienes aún dudas de por qué tu hijo está confundido?

Enseña

Tu principal objetivo es proteger al bebé. Tu segundo objetivo es enseñar a tu hijo mayor de qué manera interactuar con el bebé. Puedes enseñar a tu hijo mayor cómo jugar con el bebé de la misma manera como le enseñas cualquier otra cosa. Háblale, demuéstrale, guíalo y motívalo. Mientras tanto te sientes segura de estar alcanzando tu segundo objetivo, sin embargo, no dejes a los dos niños solos cuando estén juntos. Sí, sé que no es fácil. Pero sí es necesario y tal vez prioritario.

Observa

Siempre que los niños estén juntos, observa de cerca. Si ves que el mayor se comienza a poner brusco, toma al bebé en brazos y distrae al mayor con una canción, con un juguete, un actividad o algo de comer. Esta acción protege al bebé mientras ayuda a evitar una constante de “No” lo cual podría acarrear un comportamiento agresivo hacía el bebé.

Enseñale a tocarlo suavemente

Enseña a tu hijo mayor a hacerle masajes al bebé cuando éste reposa bocabajo. Cuéntale cómo estos masajes calman al bebé y elógialo por hacerlo bien. Esta lección le enseña al niño cómo comportarse con el bebé desde el punto de vista físico en una forma positiva.

Actúa rápido

Cada vez que veas que tu hijo golpea o interactúa de manera ruda con el bebé actúa tan pronto como puedas. Puedes decirle firmemente, “No pegues, detente ya”. Pon al niño en una silla durante unos momentos y dile que puede bajar cuando pueda usar sus manos de una manera suave con el bebé. Permítele bajar inmediatamente si él desea y tanto tiempo como él pueda relacionarse con el bebé de una manera suave. Esto no debe ser entendido como castigo. Es simplemente ayudarlo a aprender que los comportamientos rudos no están permitidos.

Enseña con el ejemplo

Los niños aprenden lo que viven. Tu hijo mayor observará de qué manera tú te comportas con el bebé y aprenderá de tus acciones. Eres el más importante maestro para tu hijo. Estás demostrando en cada uno de tus actos y tu hijo aprende más por medio de la observación.

Elogia

Siempre que veas a tu hijo mayor tocando al bebé de manera suave, haz un comentario positivo. Pondera de manera elocuente lo importante que es el “hermano mayor”. Abrázalo, bésale y dile cuán orgullosa estás.

Cuida tus palabras

No uses al bebé siempre como excusa. “No podemos ir al parque, el bebé está dormido”. “Haz silencio, vas a despertar al bebé”. “Después de cambiar al bebé te ayudaré”. ¡A estas alturas tu hijo querrá deshacerse del bebé! En lugar de eso, usa razones alternativas. “Mis manos están ocupadas ahora”. “Iremos después de almorzar”. “Te ayudaré en tres minutos”.

Empatiza

Reconoce los sentimientos que tu hijo no expresa tales como “Las cosas han cambiado con el bebé aquí". Va a tomarnos mucho tiempo acostumbrarnos a esta nueva situación. Haz siempre comentarios suaves y generales. No digas por ejemplo “Apuesto a que odias a tu hermanito”. En lugar de ello di “Debe ser duro para ti ver cómo mamá pasa tanto tiempo con el nuevo bebé”. O “Apuesto a que te gustaría que fuéramos al parquet ahora mismo y no tener que esperar a que el bebé se despertara”. Cuando tu hijo se da cuenta de que tú comprendes sus sentimientos tendrá menos necesidad de tratar de hacer cosas que llamen tu atención.

Da amor extra

Aumenta esas pequeñas demostraciones de amor hacia tu hijo. Di más “te quiero”, aumenta tu dosis diaria de abrazos y encuentra tiempo para leer un libro o jugar un rato con tu hijo. Temporalmente las regresiones o algunos problemas de comportamiento serán normales y pueden ser suavizados con una dosis extra de tiempo y atención.

Involúcralo

Enseña a tu hijo mayor cómo ser de ayuda con el bebé o cómo entretenerlo. Déjalo abrir los regalos del bebé y usar la cámara para tomarle fotos. Enséñale cómo ponerle las mediecitas. Déjalo ponerle la crema. Elogialo y anímalo siempre que puedas.

Haz que cada sentimiento sea especial

Impide toda comparación. Incluso aquellas aparentemente inofensivas como por ejemplo el peso de los niños al nacer o cuándo gatearon o caminaron y quién tiene más cabello. Los niños pueden interpretar esos comentarios como críticas.

Toma aire y cálmate

Es tiempo de ajustes para toda la familia. Reduce las actividades fuera de casa, baja un poco tus estándares de labores domésticas y céntrate en tu prioridad ajustando todo a tu nueva familia.

Éste artículo es publicado con autorización de NTC/Contemporary Publishing Group Inc. from Perfect Parenting, del libro The Dictionary of 1,000 Parenting Tips by Elizabeth Pantley, copyright 1999

Traducción al español: www.criaryamar.com

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