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martes, 23 de octubre de 2012

Educando en el mundo digital

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Esta es la comunicación que presenté en PediaTIC, el 20 de octubre de 2012. Espero que resulte interesante.
Educando en el mundo digital

Educar en el mundo digital no es, en realidad, algo muy diferente de lo que hacemos en otros ámbitos. Educamos a nuestros hijos e hijas para que sean capaces de manejarse por sí mismos en el mundo. Eso sí, a nuestra generación le ha tocado vivir en un mundo digitalizado, así que el entorno es muy diferente del  que tenían nuestros padres cuando nosotros éramos pequeños.

Este nuevo entorno plantea muchas dudas a los padres. Por un lado no todos los padres tenemos el mismo nivel de acceso a las tecnologías digitales, por lo que nuestra percepción varía también. No es lo mismo ser usuario que no serlo, partiendo de un desconocimiento mayor. En general, el desconocimiento trae desconfianza. Pero incluso a aquellas personas que llevamos años manejándonos en el mundo digital nos asaltan las dudas cuando nuestros hijos van a acceder a él.

Dudas y temores.

Para realizar esta comunicación me he ayudado de una encuesta que entre el 14 y el 16 de octubre de 2012 realizaron 100 madres y padres a través de internet. Son padres conectados, usuarios de tecnologías digitales. El 58% tiene dos hijos, el 31% un hijo, un 10% tienen tres hijos  y 1% 4 ó más. El objetivo de la encuesta ha sido el obtener diferentes opiniones y experiencias con el ánimo de realizar una aportación colaborativa desde la experiencia de los padres y madres. 

La edad de los hijos importa. Nuestra encuesta ha sido contestada por madres y padres cuyos hijos tienen mayoritariamente entre 0 y 7 años. No obstante, tenemos un 12% de personas que han contestado cuyos hijos tienen 16 años o más. La mayor parte de personas que han contestado están al principio de un camino y existen diferencias significativas en las respuestas a medida que pasa el tiempo y los hijos crecen.

No todos los padres afrontan las tecnologías digitales con miedo, pero es cierto que la mayor parte sí tiene ciertas inquietudes por “lo que puede pasar si…”. Igual que también tenemos temores sobre el mundo no digital.

Los principales temores que sentimos la mayor parte de los padres y madres en relación a las tecnologías digitales son: 



Al pedir que ordenen por orden de importancia, volvemos a obtener que el principal miedo es que sus hijos se enganchen, seguido a cierta distancia por el temor al acceso a contenidos no adecuados a su edad. 

En definitiva, en general, nos surgen dudas sobre cómo educar para que nuestros hijos no queden atrapados en las “garras” de la tecnología.  

Cuando son pequeños, ven cómo las utilizamos. Estamos con ellos y buscamos en youtube el vídeo del primo que vive lejos, retocamos y vemos fotos, escuchamos canciones, las grabamos con ellos, bajamos apps, jugamos… El control sobre lo que ven es directo y está previamente filtrado por los adultos. 

En esos momentos la primera experiencia compartida hace que se ponga en marcha el aprendizaje por imitación. Y se convierte en algo que se puede hacer con los padres, es una actividad familiar.

A medida que crecen, los niños  van demandando su espacio. Lo podemos comparar a cuando son bebés y les porteamos y poco a poco ellos gatean, comienzan a dar sus primeros pasos. Podemos preparar un entorno seguro, crear una estructura segura donde se sientan confortables, mientras van  aprendiendo a caminar. Y vamos al Ikea a por los “esquineros”, a por esas tiras para que no se abran según qué puertas… Hay gente que utiliza muchos de estos cachivaches y otra gente que utiliza menos. Esto viene a ser, traducido a las tecnologías digitales,  el utilizar herramientas que  les permita estar en un entorno seguro mientras realiza su propio aprendizaje personal. Para ello, tenemos a nuestro alcance diferentes herramientas, como el crearles usuarios limitados y utilizar programas de control parental, como medida de prevención, para evitar que los niños accedan a contenidos peligrosos o inadecuados para su edad.  Con estas herramientas también se puede controlar y monitorizar la actividad de nuestros hijos.  Ninguna de estas herramientas es efectiva 100%.

Pero ahí no acaba, nuestros hijos siguen creciendo, cada vez demandarán más independencia y autonomía. Nuestro objetivo tiene que ser que tanto ellos como nosotros estemos listos para dársela. Igual que cuando empiezan a querer ir solos al colegio. No es algo que ocurra de un día para otro, hay una preparación previa, desde la seguridad (cruzar en verde las calles, por ejemplo) y desde la actitud (civismo por poner otro ejemplo). Ocurre cuando nuestros hijos están preparados. Para llegar ahí, los padres tenemos que hacer un trabajo conjuntamente con nuestros hijos, un trabajo educativo.

La educación

La educación es lo primero. Somos los principales agentes socializadores, somos su máxima influencia. Debemos trabajar en coordinación con otros agentes (escuelas, centros de ocio…) pero tenemos que ser conscientes de nuestro papel, tan importante en el desarrollo de nuestros hijos. 

Les educamos para que sean felices, considerados, autónomos, honestos, solidarios, responsables, respetuosos, íntegros, fuertes, libres, prudentes, tolerantes, valientes, confiables, críticos… cada cual que ponga sus valores.  ¿Cómo encaja todo esto con las tecnologías digitales?

Nuestro estilo educativo marcará también cómo educamos en este ámbito. Para ellos es un entorno normal, natural, dicen algunos autores. Es cierto que su acercamiento es espontáneo. Creo que todos los que tenemos contacto con niños de 1 a 3 años les hemos visto manejar con sus deditos las pantallas, incluso querer intentarlo con revistas de papel, como el vídeo viral llamado una revista es un ipad estropeado. Pero ese acercamiento, por sí mismo, no les da herramientas para manejarse en el mundo digital, que como todo entorno tiene oportunidades y riesgos. Nuestro objetivo no debe ser prevenir y ocultar los riesgos. No debe ser nuestro objetivo porque no vamos a estar siempre ahí. Nuestro objetivo educativo debe ser trabajar para que puedan manejarse solos con seguridad, para que en relación a los riesgos:

-          Conozcan el entorno, con sus riesgos y sus las oportunidades.
-          Sepan evaluar riesgos
-          Sepan cómo prevenirlos
-          Sean capaces de actuar en caso de no poder prevenirlos.
-          Sepan aprovechar al máximo sus oportunidades.

Nosotros tenemos que conocer a fondo esos riesgos y esas oportunidades que nos ofrecen las tecnologías digitales para acompañarles en este proceso.

De forma esquemática tenemos:

Oportunidades
·         Aprendizaje
·         Acceso a información
·         Comunicación
·         Desarrollo de habilidades: motricidad, escritura, lenguaje…
·         Divulgación
·         Cooperación
·         Comunidad

Riesgos

Citando a Pere Marqués  podemos resumir los riesgos en:

Relacionados con la información:
-Información poco fiable, dispersión, pérdida de tiempo.
-Información inapropiada (niños), peligrosa, inmoral

Relacionados con la comunicación interpersonal
-Bloqueo del correo, mensajes basura y ofensivos
-Pérdida de intimidad, malas compañías, actos ilegales

Relacionados con actividades económicas
-Compras inducidas (publicidad, niños), gasto teléfono
-Estafas, robos, delitos contra la propiedad intelectual

Relacionados con el funcionamiento de internet
-Acceso lento o imposible, virus, espionaje 

Relacionados con las adicciones
-Buscar información, frecuentar entornos sociales
-Compras compulsivas, ludopatías

Más allá de los riesgos: La competencia digital.

Hay mucho más que riesgos y oportunidades en relación con el uso de las tecnologías digitales. Por ejemplo, está la adquisición de la competencia digital, que no se reduce a saber utilizar a nivel técnico ciertas herramientas. 

Vivimos en una sociedad digitalizada. Es un hecho que las TIC están llegando cada vez a más hogares. 

Es algo sabido y comentado ya  en varios estudios, como el de Inteco sobre hábitos seguros en el uso de las TIC por niños y adolescentes, que los niños que se encontrarán en desventaja serán aquellos que nazcan en hogares sin un sistema de valores coherente y aquellos que no tengan acceso a las TIC.
Desde los colegios se trabaja en el currículo la Competencia digital que viene definida como:

“Disponer de habilidades para buscar, obtener, procesar y comunicar información, y para transformarla en conocimiento. Incorpora diferentes habilidades, que van desde el acceso a la información hasta su transmisión en distintos soportes… incluyendo la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación como elemento esencial para informarse, aprender y comunicarse…”

Es decir, que la competencia digital es saber  acceder y usar de forma inteligente, crítica y ética la información y comunicación a través de cualquier tecnología.

Según el último estudio de la Fundación Telefónica sobre alfabetización digital y competencias informacionales, un 95% de jóvenes de entre dieciséis a veinticuatro años se declaraban usuarios de la red. Sin embargo, no todos ellos pueden alcanzar la interpretación de los datos y convertirlos en información de utilidad.

Las conclusiones principales a las que llegó este estudio fueron: 

“• Los padres deben asumir modelos educativos comprometidos, atentos y activos con sus hijos.
• Asimismo deben desarrollar su dominio, uso y disfrute de las TIC, así como compartir actividades de TIC con sus hijos. Esto hará que sus hijos tengan un desarrollo más intenso, fecundo y seguro de su uso de las TIC.
• Las familias deben usar las TIC para desarrollar las competencias informacionales de padres e hijos y así aprovechar cualitativamente mejor sus potencialidades.”

Desde casa, podemos y debemos contribuir a desarrollar la competencia digital, porque forma parte de la educación como ciudadanos y ciudadanas de nuestros hijos. Ciudadanos de la sociedad aumentada (Dolors Reig). Es importante implicarnos en la educación de nuestros hijos. Es nuestra responsabilidad.

Cómo lo hacemos:

Sintetizando, podemos concluir que nuestros aliados, como siempre:

-          SENTIDO COMÚN
-          PACIENCIA
-          EMPATÍA
-          CONOCIMIENTO
-          VISIÓN GLOBAL
-          NUESTRO EJEMPLO

Nuestros enemigos a la hora de educar:

-          Ver las tecnologías como moneda de cambio.
-          Utilizar las tecnologías como sustitutas de nosotros.
-          Que nos puedan los temores.

Cada familia es única y tiene que realizar su propio camino a la hora de educar. No existen recetas  para este tema tampoco. En las encuestas se han aportado muchas ideas concretas, de cómo en cada casa abordan el tema. De todas ellas, podemos concluir que es importante:

-          Estar actualizados, conocer el entorno.
-          Comunicarnos con nuestros hijos.
-          Tener actividades juntos con tecnologías digitales y sin ellas.
-          Fomentar confianza, responsabilidad y resto de valores que sean importantes en nuestra familia.
-          Tener criterios propios familiares. Quizás lo que sirve en casa de los amigos no nos vale en la nuestra.
-          Potenciar las oportunidades que nos dan las tecnologías digitales.
-          Facilitar contenidos adaptados a su edad.
-          No aparcarles ante las  tecnologías digitales.
-          Supervisar.
-          Evitar el exceso de control, sobre todo a medida que crecen.
-          Ser modelo con nuestra práctica.
-          Naturalidad.
-          Establecer normas básicas, sencillas y familiares:
o   Qué sitios, juegos, aplicaciones.
o   Cuándo: Horarios y tiempos
o   Dónde (espacio comunes de la casa)
o   Cómo (en familia, individual…)
o   Por qué es norma

Algunos enlaces:

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